Con todo lo que está pasando con la IA… ¿por qué sigo apostando por WordPress?

4 de marzo de 2026

Es difícil no verlo. Cada semana aparecen nuevas herramientas que prometen lo mismo: crear webs en minutos, generar contenido automáticamente, montar productos sin apenas tocar código. Y muchas de ellas funcionan sorprendentemente bien. De hecho, hay momentos en los que parece que todo lo que hemos estado haciendo durante años empieza a quedarse obsoleto.

Entonces la pregunta es inevitable: ¿tiene sentido seguir apostando por WordPress en este contexto?

Mi respuesta, al menos hoy, es que sí. Pero no por los motivos que mucha gente piensa.

Durante mucho tiempo, WordPress ha sido la opción “segura”: rápido de montar, flexible, con miles de plugins y una comunidad enorme. Pero ese argumento cada vez pesa menos cuando tienes herramientas de IA capaces de generarte una web completa en cuestión de minutos. El valor ya no está en montar una web. Está en todo lo que viene después.

La IA ha cambiado la velocidad, pero no ha cambiado la complejidad real de los proyectos. Puedes generar una interfaz, incluso contenido, pero cuando necesitas integrar sistemas, controlar accesos, trabajar con datos reales, escalar, mantener coherencia entre entornos o simplemente garantizar que todo siga funcionando dentro de seis meses… ahí es donde empiezan los problemas de verdad.

Y es precisamente ahí donde WordPress sigue teniendo mucho sentido. No porque sea la tecnología más moderna, sino porque es una base sólida y conocida sobre la que construir. WordPress te permite tener control: sobre el código, sobre los datos, sobre el despliegue y sobre la evolución del proyecto. Y en un contexto donde la IA genera cada vez más cosas automáticamente, ese control es más importante que nunca.

Eso sí, la forma de utilizarlo cambia. Ya no lo veo como un simple CMS para montar páginas, sino como una base sobre la que construir sistemas más complejos, donde la IA entra como una capa adicional. Una capa que acelera, que ayuda, que automatiza… pero que no sustituye la arquitectura.

De hecho, cuanto más utilizo herramientas de IA, más claro tengo algo: la IA no elimina la necesidad de una buena base, la hace más evidente. Porque puedes generar muchas cosas rápido, pero si no tienes dónde apoyarlas, todo se vuelve frágil.

Por eso sigo apostando por WordPress. No como fin, sino como medio. Como una plataforma que me permite construir, integrar y evolucionar proyectos con cierta garantía, mientras la IA se encarga de acelerar partes concretas del proceso.

Seguramente dentro de unos años el stack cambie. Es probable que cambie mucho. Pero ahora mismo, en proyectos reales, con clientes reales y necesidades reales, la combinación de una base sólida como WordPress y una capa de IA bien utilizada tiene mucho más sentido que sustituirlo todo sin un criterio claro.

No se trata de elegir entre WordPress o IA.

Se trata de entender cómo encajan.

Y ahí es donde empieza el verdadero trabajo.

Si ya estás trabajando con IA en proyectos web, me interesa saber cómo lo estás integrando. Porque más allá del hype, es en ese punto donde realmente se ve qué funciona… y qué no.